La toma de decisión para adquirir el sistema de almacenaje más adecuado (racks) no debe verse como el simple hecho de comprar fierros o un activo más, sino como la posibilidad de adquirir la solución más adecuada y que contribuya a la optimización del proceso de almacenamiento y a incrementar la rentabilidad de toda la cadena de abastecimiento de la empresa.

Ventajas del uso de un sistema de almacenaje

La implementación de racks adecuados a los almacenes y centros de distribución dentro de la cadena de suministro surge de la necesidad de lograr una distribución más eficiente, flexible y dinámica, es decir, asegurar una capacidad de respuesta rápida al cliente, de cara a una demanda cada vez más especializada. La implementación también ofrece una reducción de costos en las empresas y evita cuellos de botella.

Otra ventaja es el hecho de generar mecanismos de vínculo «fabrica–cliente», lo cual permite una atención adecuada a pequeños puntos de venta, con una alta tasa de entrada y salida de productos, los cuales tienen habitualmente un corto plazo para hacer sus pedidos o un periodo muy corto para su comercialización.